21/02/2019
El trabajo tal como lo conocemos está en medio de profundos cambios en todo el mundo y Argentina, no escapa al impacto de esta revolución y cambio de paradigmas. Identificar y comprender las tendencias que se están dando en el ecosistema laboral resulta vital para las organizaciones que deben evolucionar y adaptarse para planificar estrategias de reclutamiento y gestión del talento efectivas y sostenibles en el tiempo.
Las empresas están ofreciendo a sus colaboradores más flexibilidad. Esto implica a una mayor fluidez entre vida personal y laboral, por lo que se está volviendo común que las personas realicen tareas de su "vida personal" en horas laborales y lleven el trabajo a casa en sus horas de "descanso".
Los empleadores también se están dando cuenta de que el compromiso de sus trabajadores crece al verse involucrados en los objetivos de las empresas, razón por la que están realizando esfuerzos por conectar los logros de los trabajadores con los de las empresas para obtener ventajas competitivas.
Brindar oportunidades de formación será una de las estrategias más importantes de retención de talento para 2019. Asimismo, el desarrollo de carrera personalizado también se hará más popular en la medida que las empresas reconozcan los beneficios de contar con trabajadores comprometidos.
Las empresas deben centrarse en la diversidad e inclusión para atraer a un grupo más amplio de talentos. Después de todo, contar con ideas y perspectivas diversas es un ingrediente clave en la innovación y puede ayudar a impulsar una mejor toma de decisiones de negocios. Diversidad e inclusión son valores que requerirán la aceptación de todos, especialmente de los cargos gerenciales.
Cuando las búsquedas permanecen abiertas por largos periodos, las empresas se ven obligadas a invertir más tiempo y dinero en el proceso de reclutamiento y selección, mientras que los equipos sobrecargados se vuelven menos efectivos. Los empleadores deben pensar de manera diferente acerca de lo que hace a un candidato de calidad, centrándose más en los atributos "imprescindibles" que en los "deseables". Además, deberán ser creativos para mejorar e incentivar la retención de talento a mediano y largo plazo.
Una cultura organizacional positiva es un gran atractivo para los candidatos que evalúan diferentes oportunidades laborales, razón por la que resulta cada vez más importante que las empresas compartan mensajes externos que capturen y transmitan de manera precisa sus ambientes de trabajo. Y aunque resulte tentador comunicar solo aquellos puntos positivos que los empleados destacan de su lugar de trabajo, es clave que esta comunicación refleje de manera auténtica el clima laboral de la empresa.
Los procesos internos de evaluación de desempeño de los trabajadores se volverán más fluidos, incorporando nuevos modelos que brinden retroalimentación continua. Esto tendrá un impacto directo en los procesos de promoción, que en lugar de centrarse en pocos ascensos en plazos rígidos y estructurados, se orientarán a estructuras de promociones y retribución más graduales en las que los jefes incentivarán a los colaboradores a tomar nuevos desafíos en forma permanente.
La cultura organizacional, la sostenibilidad, el compromiso social y la diversidad serán activos clave cada vez más importantes de la marca empleadora, ante candidatos que priorizan empresas que les ofrezcan un trabajo con propósito. A estas tendencias se suma la búsqueda continua de mayor flexibilidad, otro factor que crece y resulta crucial a la hora de retener el talento".
Cada empresa es diferente, sin embargo, los líderes organizacionales que se tomen el tiempo para evaluar cómo estas tendencias están afectando a sus empresas, estarán mejor preparados para mantener a sus empresas flexibles, creativas y rentables de cara a un futuro en el que el cambio se consolida como una constante.
Fuente: Mercado