05/09/2017
Cualquier marca de moda debe adaptar su enfoque de estilo visual y visual merchandising cuando lanza productos en nuevos países o mercados.
La interpretación de estilos, preferencias en la forma de vestir e incluso el modo de comprar de las personas difieren de un país a otro. Cuando se quiere llegar a un público global, la clave para mantener la fuerza y la imagen de la marca o su perfil visual se basa en introducirse en la mentalidad local, observando y prestando atención a las diferencias socioculturales y trabajando con la gente del lugar.
Las líneas y reglas visuales son imprescindibles para conseguir los estándares adecuados de visual merchandising para cualquier marca en el mundo. Una forma de lanzar una marca de moda en un país distinto es trabajando con una franquicia, que aporta el conocimiento y la comprensión del lugar.
Oriente Próximo
En Dubái, la cultura de la compra forma parte de la vida cotidiana de sus habitantes. Los clientes compran de día y de noche en los famosos megacentros comerciales, que se han convertido en el destino de todo tipo de ocio. En ellos no solo se puede comprar sino esquiar, ver una película, dar un paseo en barca, visitar un acuario, patinar sobre hielo, ver espectáculos de fuegos artificiales y pasar la noche. El Dubai Mall se inauguró en 2008 con más de 1.200 tiendas minoristas. En él se puede encontrar un zoco tradicional junto a marcas de diseñadores internacionales como Fendi, Dior, Gucci y Ralph Lauren.
La legislación comercial de Oriente Próximo es muy distinta de la de cualquier otro país. Las restricciones sobre rebajas y promociones suponen que muchas marcas occidentales solo pueden desarrollar su actividad comercial mediante licencias, que varían dependiendo del país. Las ápocas de rebajas no siempre coinciden con las de otros países y ello provoca estrategias comerciales y visuales más complejas.
En Arabia Saudí, las tiendas cumplen unas reglas muy estrictas relacionadas con la exhibición de la figura humana. Los puntos de venta pueden mostrar los productos pero no incluir imágenes que representen el cuerpo. Los visual merchandisers que trabajan para marcas de moda en Arabia Saudí tienen que enfrentarse al reto añadido de presentar los artículos sin utilizar maniquíes o imágenes; los bocetos deben transformarse para adaptarse al mercado local sin cumplir las leyes comerciales locales ni ofender a los clientes.
Ocasiones Culturales
En algunos países, como Filipinas, la Navidad es una celebración que se extiende a todo el año. Los clientes aprecian un visual merchandising suntuoso e interiores muy recargados. Conocer estas preferencias culturales permite que el visual merchandiser diseñe interiores y bocetos de escaparates que reflejen la mentalidad del cliente y provoquen expectación. La Navidad en Estados Unidos es también un gran negocio, y la gente viaja desde todos los lugares del planeta para ver los espectaculares escaparates, que son un entretenimiento para los transeúntes, sobre todo en ciudades como Nueva York y Chicago.
Mercados Secundarios
Las marcas de moda han empezado a expandirse hacia los mercados secundarios, en vez de seguir insistiendo en los lugares de mercado emergente de las grandes ciudades en las que ya tienen presencia. Las ciudades más pequeñas, situadas lejos de los grandes centros, se han convertido en el objetivo para su expansión.
Fuente: Sarah B - Jonathan B