03/07/2017
En los espacios creados por el visual merchandising, las líneas desempeñan una parte esencial que dirige la mirada del cliente a través del espacio.
Líneas Verticales
Las líneas verticales son esencialmente líneas rectas que representan el camino más corto entre dos puntos. El visual merchandising invita al espectador a inspeccionar el producto de forma rítmica, de arriba abajo, obligándolo a fijarse con detenimiento y a captar al máximo el montaje. Las líneas verticales suelen interpretarse como elementos estabilizadores; sin embargo, si se colocan diagonalmente son más activas y energéticas. Las formas en V suelen utilizarse para atraer la atención del cliente.
Líneas Horizontales
Las líneas horizontales corresponden a mesas, estantes o expositores. Añaden una sensación de intriga a la experiencia de compra, pues limitan la visión del producto y obligan al cliente a acercarse para verlo. Una forma más tangencial de considerar las líneas horizontales es, por ejemplo, el uso de un maniquí reclinado en una tumbona, o las tiras del vinilo colocadas en el cristal del escaparate. Podemos utilizar tanto líneas verticales como horizontales para enmarcar un escaparate o crear un efecto relajante, pues sugieren la línea del horizonte.
Líneas Circulares
Las siluetas redondeadas suelen utilizarse en diseño a través de la repetición. Estas formas se consideran más femeninas, en contraste con formas lineales más afiladas, y confieren un aspecto más suave al entorno del punto de venta. Cuanto más curvas sean las formas, más connotaciones positivas tendrán. Las siluetas y las formas influyen en el subconsciente del espectador y provocan asociaciones que quizá no sean reconocibles de inmediato.
Fuente: Sarah B. y Jonathan B.